La glucosamina es un compuesto vital porque ayuda a producir glucosaminoglucanos y glucoproteínas, que son los componentes principales para formar el cartílago y sus demás elementos, como el ácido hialurónico, el sulfato de condroitina y el sulfato de queratina.
La investigación indica que la glucosamina se utiliza para ayudar a controlar la osteoartritis, una enfermedad en la que el cartílago «se desgasta lo que provoca dolor, hinchazón y problemas para mover la articulación».
También puede tomarse para reducir el riesgo de derrame cerebral, esclerosis múltiple, enfermedad cardíaca y dolor en las articulaciones en general.





